¿Pueden los gobiernos estatales y locales de los Estados Unidos incurrir en déficits fiscales?

¿Pueden los gobiernos estatales y locales de los Estados Unidos incurrir en déficits fiscales?
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No hay nada en la naturaleza de los gobiernos estatales y locales que les impida generar déficits de la misma manera que el gobierno federal de los EE. UU. Se produce un déficit fiscal cada vez que los ingresos del gobierno no satisfacen los gastos del gobierno, una realidad contable que puede afectar a cualquier gobierno. Sin embargo, la mayoría de los gobiernos estatales y locales tienen algún tipo de requisito legal para presupuestos equilibrados.

Solo un estado (Vermont) no cuenta con un presupuesto equilibrado, pero existen diversos grados sobre la gravedad de estas leyes. Según la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) de los EE. UU., Ciertos requisitos presupuestarios equilibrados "se basan en interpretaciones de estatutos y estatutos estatales más que en declaraciones explícitas de que el estado debe tener un presupuesto equilibrado". Algunos estados tienen un mandato judicial para presupuestos equilibrados, pero le corresponde a la legislatura crear mecanismos legales de cumplimiento para garantizar el cumplimiento.

Según la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales, existen tres tipos de requisitos presupuestarios equilibrados:

• Un requisito de que el presupuesto propuesto por el gobernador debe ser equilibrado.
• Un requisito de que la legislatura estatal apruebe un presupuesto equilibrado.
• Un requisito de que el presupuesto debe estar equilibrado al final de un año fiscal determinado para que no se pueda mantener un déficit fiscal.

Sin embargo, solo existen dos limitaciones reales para los gobiernos estatales y locales que no equilibran sus presupuestos de acuerdo con el estatuto constitucional o legislativo. Los estados no pueden emitir deudas de la misma manera que el gobierno federal. La deuda requiere la aprobación de la legislatura o incluso del público votante. El último gobierno estatal en pedir prestado fondos a largo plazo fue Connecticut en 1991. El gasto del gobierno no federal está limitado por los ingresos. La segunda limitación principal es el proceso democrático en sí mismo. Los funcionarios que acumulan deuda del gobierno pueden ser destituidos si dejan de respetar sus propias leyes.

Los gobiernos estatales y locales en realidad no tienen la capacidad económica de administrar déficits fiscales para alentar la demanda agregada, como el gobierno federal. Con esta desventaja macroeconómica, muchas economías estatales y locales solicitan ayuda federal en tiempos difíciles.